Hay veces que la realidad sólo es un espejo de la ficción, o tal ven un espejismo muy real, pero no verdadero. Dicho esto diré que, yo de radical tengo poco, sólo digo lo que digo porque lo pienso y como tal actúo. Se me podrá tachar de behemente, pero radical no soy. Lo que más me extraña es que a Don José Alberto se le llame radical cuando, a mi parecer, es una persona ponderada, racionalista, objetivo donde los haya pero que dice cosas que pueden resultar incómodas, pues como valiente cristiano que es, lleva su cristianismo como la espada el CID, con pundonor y con mucha honra. Alberto, de veras, hay que leer entre lineas muchas veces, notar las ironías y no llevarse a engañs con las personas por un simple comentario más o menos jocoso. Yo creo que, a estas alturas de la película, no nos la vamos a coger con papel de fumar, ¿no? Pues eso, no creo que se haya dicho nada para que los ánimos se tensen. Hay una propuesta, que sólo se le pude ocurrir a personas que no tienen muchos entido común, ni viven la realidad de nuestra religión ni de nuestras hermandades. Somos el foco de muchas críticas, a veces con razón, y otras sin ella. No demos razón a los que nos tachan de "chirigoteros, pintureros, figurones, interesados, hipócritas". Sinceramente, y no me canso de decirlo, la Semana Santa de nuestra ciudad está pasando por una crisis de valores preocupante que intentamos velar con enseres, concursos, parafernalias,... humo, nada más que humo, sin entrar en el verdadero sentido que ha de tener la Semana Mayor que es la de catequizar. No gastemos energías en contiendas internas, y salgamos a dar la cara a la calle sin avergonzarnos de ser cristianos. NO debemos sacar tajada económica de ello, sino espipritual. Y de eso andamos muy "cortimer"...
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