"La entrada en vigor de la reforma de la Ley del aborto, que propiciará la práctica virtual libre del mismo, constituye un hecho deleznable que, como asociación de cristianos, hemos de lamentar y condenar. Con esta ley, el asesinato de seres inocentes queda amparado legalmente, prescindiendo de los derechos que como ser humano independiente, ha de gozar el nasciturus. Ojalá que las instancias judiciales correspondientes remuevan leyes como estas hasta conseguir la derogación total de las mismas.
Los cristianos y cofrades, según la doctrina de Jesucristo al que siguen, han de evitar que por sus acciones u omisiones, se aprueben leyes como estas, retirando su apoyo a los colectivos o asociaciones polÃticas que favorezcan o promuevan la aprobación de estas leyes, en aras a la coherencia personal de lo que decimos practicar y creer.